Arsenio Lupin contra Herlock Sholmes
Arsenio Lupin contra Herlock Sholmes —Completamente. Uno de los cómplices de Bresson le escribió ayer, antes de suicidarse, una carta que prueba que se celebraron conversaciones entre este cómplice y Arsenio Lupin para la restitución de todos los objetos robados en este chalé. Lupin lo exigió todo: tanto lo del primer golpe, es decir, la lámpara judía, como lo del segundo. Por otra parte, vigilaba a Bresson. Cuando éste fue anoche a la orilla del Sena, uno de los cómplices de Lupin le seguía al mismo tiempo que nosotros.
—¿A qué fue Bresson a la orilla del Sena?
—Enterado de los progresos de mi investigación…
—¿Enterado por quién?
—Por la misma dama, la cual temía, con razón, que el descubrimiento de la lámpara judía amenazara con descubrir su aventura… Así, pues, Bresson, enterado, metió en un paquete todo lo que podía comprometerlo y lo arrojó en un lugar donde le fuera posible recuperarlo una vez pasado el peligro. Fue al regreso de esa operación cuando, acorralado por Ganimard y por mí, y teniendo sobre su conciencia otros delitos, perdió la cabeza y se mató.
—¿Qué contenía el paquete?
—La lámpara judía y los demás objetos robados.
—¿Entonces no están en su poder?