Arsenio Lupin contra Herlock Sholmes
Arsenio Lupin contra Herlock Sholmes Érase una vez una Dama Rubia, un Lupin y un Ganimard. Ahora bien, el malvado Ganimard quería hacer daño a la preciosa Dama Rubia, y el bondadoso Lupin no está dispuesto a consentirlo. Así pues, el bondadoso Lupin, deseoso de que la Dama Rubia entrase a formar parte del círculo amistoso de la condesa de Crozon, le hizo tomar el nombre de señora de Real, que es el de una honrada comerciante, cuyos cabellos son dorados y el rostro pálido. Y el bondadoso Lupin decía: «Si alguna vez el malvado Ganimard se encuentra sobre la pista de la Dama Rubia, ¡de cuánta utilidad me será desviarlo hacia la pista de la honorable comerciante!». Sabia precaución, y que da sus frutos. Una noticia enviada al periódico que lee el malvado Ganimard, un frasco de esencia olvidado voluntariamente por la verdadera Dama Rubia en el hotel Beaurivage, el nombre y la dirección de la señora Real escritos por la verdadera Dama Rubia en el registro del hotel, y todo listo. ¿Qué dices a eso, Ganimard? He querido contarte la aventura minuciosamente, sabiendo que con tu sentido del humor serás el primero en reírte. En realidad, es picante, y confieso que, por mi parte, me he divertido terriblemente.
Por tanto, gracias a ti, amigo mío, y mis cariñosos saludos al excelente señor Dudouis.
ARSENIO LUPIN