Arsenio Lupin y la Aguja Hueca
Arsenio Lupin y la Aguja Hueca La prueba era irrefutable. Avisados los cómplices de París, éstos se apresuraron a adoptar sus medidas. A las diez de la noche enviaban a la celebridad solicitada por la carretera nacional catorce, que bordea el bosque de Arques y llega a Dieppe. Durante ese tiempo, a favor del incendio provocado por ella misma, la banda de ladrones rescataba a su jefe y le transportaba a una posada, donde se realizó la operación inmediatamente después de la llegada del doctor, a eso de las dos de la madrugada.
Sobre esto no había duda alguna. En Pontoise, en Gournay, en Forges, el inspector jefe Ganimard, enviado especialmente desde París, con el inspector Folenfant, comprobó el paso de un automóvil en el curso de la noche anterior… Y lo mismo en la carretera de Dieppe a Ambrumésy. Si bien la pista del automóvil se perdía a una media legua del castillo, cuando menos se observaban numerosos vestigios de su paso entre la pequeña puerta del parque y las ruinas del claustro. Además, Ganimard hizo observar que la cerradura de la puerta había sido violentada.