Los tres crimenes de Arsene Lupin
Los tres crimenes de Arsene Lupin Se supo por una indiscreción cometida en la Prefectura de Policía. El director de la Santé, al parecer, había sido advertido de que Lupin se comunicaba con sus cómplices gracias a los paquetes de sobres que confeccionaba. No se había logrado descubrir nada, pero, en previsión de cuanto pudiera ocurrir, se había prohibido realizar todo trabajo a aquel insoportable detenido.
A lo cual, el insoportable detenido había replicado: -Puesto que ya no tengo nada que hacer, voy a ocuparme de mi proceso. Que avisen a mi abogado, señor Quimbel.
Era cierto. Lupin, que hasta entonces se había negado a toda conversación con el abogado Quimbel, aceptó ahora el recibirle y preparar su defensa.