Los tres crimenes de Arsene Lupin
Los tres crimenes de Arsene Lupin El director puso en guardia al abogado Quimbel, quien resolvió entonces hacerse acompañar por su secretario.
AsÃ, pues, una vez más, a pesar de todos los esfuerzos de Lupin, y no obstante su fecunda capacidad inventiva, y a pesar también de los milagros de ingenio que ponÃa en práctica después de cada derrota, Lupin se encontró separado del mundo exterior por el genio infernal de su formidable adversario.
Y estas separaciones se producÃan en el instante más crÃtico para Lupin, en el momento solemne en que desde el fondo de su celda jugaba su último triunfo contra las fuerzas coaligadas que le abrumaban tan terriblemente.
El 13 de agosto, habiéndose sentado frente a dos abogados, atrajo su atención un periódico que envolvÃa unos papeles del abogado Quimbel. HabÃa un tÃtulo en grandes caracteres que decÃa: 813.
Y como subtÃtulo: Un nuevo asesinato. Agitación en Alemania. ¿Habrá sido descubierto el secreto de Apoon?