Los tres crimenes de Arsene Lupin
Los tres crimenes de Arsene Lupin –Vamos, pero…
–Tome usted esta lección como mejor le plazca, señor -dijo Lupin.
El extranjero se aproximó.
–Primero quÃtese usted el sombrero -volvió a decir Lupin-. El sombrero…
–Usted tendrá que escucharme.
–No.
–SÃ.
–No.
La situación estaba envenenándose estúpidamente. El otro extraño, que hasta entonces habÃa permanecido callado, puso una mano sobre el hombro de su compañero, y le dijo en alemán:
–Déjame proceder.
–Pero cómo… Estaba entendido que…