Los tres crimenes de Arsene Lupin
Los tres crimenes de Arsene Lupin Por lo demás, a pesar de todo, aquel hombre constituÃa un adversario respecto al cual Lupin experimentaba una viva antipatÃa. Su tono le resultaba desagradable y su actitud altiva.
El extranjero dijo:
–¿Ha leÃdo usted esas cartas?
–No.
–Pero ¿alguno de los suyos las ha leÃdo?
–No.
–¿Entonces?
–Entonces… yo tengo la lista y las anotaciones del gran duque. Además de esto, conozco el escondrijo donde él ocultó todos sus documentos.
–En este caso, ¿por qué no se ha apoderado usted de ellos?
–Es que me he enterado del secreto del escondrijo después que me encontraba aquÃ. A estas horas mis amigos se hallan camino de ese escondrijo.