Los tres crimenes de Arsene Lupin
Los tres crimenes de Arsene Lupin –Esto no da resultado -dijo el conde con ironía. Lupin escribió las letras de la palabra Apoon.
Pero Isilda no prestó mayor atención.
Lupin no renunció a continuar la prueba, y trazó varias veces seguidas las mismas letras, aunque dejando cada vez entre ellas espacios variables. Pero, cada vez también, espiaba el rostro de la joven.
Isilda permanecía inmóvil, con los ojos fijos en el papel y mostrando una indiferencia que nada parecía alterar.
De pronto, la muchacha tomó el lápiz, arrancó la última hoja de las manos de Lupin, y, cual si se sintiera bajo los efectos de una inspiración súbita, escribió dos eles en medio de un espacio dejado en blanco por Lupin.
Este se estremeció.
Se había formulado una nueva palabra: Apollon.