Los tres crimenes de Arsene Lupin
Los tres crimenes de Arsene Lupin –«Veintiocho de octubre de mil ochocientos catorce: Su alteza real ha regresado a sus dominios.» «Veintinueve de octubre: Esta noche he llevado a su alteza hasta el escondrijo y tuve la felicidad de demostrarle que nadie había adivinado su existencia. Por lo demás, cómo era posible creer que un escondrijo podía practicarse en un…»
Lupin se detuvo bruscamente… Lanzó un grito… isilda se había escapado de súbito de los hombres que la guardaban, se había arrojado sobre él y huido luego, llevándose el libro.
–¡Ah, qué pícara! Corran…, den la vuelta por abajo, para salirle al paso. Yo la perseguiré por el pasillo.
Pero la joven había cerrado la puerta detrás de ella y corrido el cerrojo. Lupin tuvo que volver a bajar y bordear los terrenos exteriores, lo mismo que tuvieron que hacer los otros, en busca de una escalera que le llevara al primer piso.