Los tres crimenes de Arsene Lupin

Los tres crimenes de Arsene Lupin

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

–Quizá…, en efecto… -dijo aprobatoriamente Waldemar. – Evidentemente. Está explotando ciertas extrañas coincidencias, pero él no sabe nada, y su historia sobre las monedas de oro y el narcótico son puras invenciones. Si continuamos prestándonos a ese pequeño juego, se nos va a escapar de las manos. Tu automóvil, Waldemar.

El conde dio las órdenes y regresó. Lupin no se había despertado. El emperador, que inspeccionaba las salas, le dijo a Waldeman -Esta es la sala de Minerva, ¿no es así? – Sí, señor.

–Pero, entonces, ¿por qué figura esa N en dos lugares? En efecto, había dos enes, una encima de la chimenea y otra encima de un antiguo reloj, incrustado en la pared medio demolida, y del cual se veía el complicado mecanismo, así como los pesos inertes colgando al extremo de sus cuerdas.

–Esas dos enes… -dijo Waldemar.

El emperador no escuchó la respuesta. Lupin se había movido nuevamente, abrió los ojos y articuló unas palabras ininteligibles. Se levantó, caminó a lo ancho de la estancia y luego volvió a caer en su asiento, extenuado.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker