Los tres crimenes de Arsene Lupin
Los tres crimenes de Arsene Lupin –Primero, la libertad…, y luego, cuando te haya entregado tus cartas, ¡oh, majestad!, un apretón de manos…, perfectamente…, un apretón de manos entre un emperador y un ladrón…, para demostrarte que te equivocas en mostrarte asqueado conmigo. Porque, en suma, ésa es demasiada soberbia. Ahà está un señor por quien yo abandono mi alojamiento en el Palacio de la Santé, a quien yo presto servicio, y que se permite ciertos aires de… Si alguna vez yo vuelvo a echarle la mano a tal cliente…