Los tres crimenes de Arsene Lupin
Los tres crimenes de Arsene Lupin –Escucha, Chamarilero: si nos vemos obligados a manejar el cuchillo, ¿hay alguna prima?
–La misma de siempre. Dos mil.
–¿Y si se trata de Lupin?
–Tres mil.
–¡Ah!, si pudiéramos cazar a ése.
Unos tras otros abandonaron todos la cochera
Pero Lupin todavÃa oyó estas palabras del Chamarilero:
–He aquà el plan de ataque. Nos dividiremos en tres grupos. La señal será un silbido, y entonces, cada uno avanzará…
Rápidamente, Lupin salió de su escondrijo, bajó por la escala, rodeó el pabellón sin entrar en él y volvió a saltar por encima de la verja a la calle.