Los tres crimenes de Arsene Lupin
Los tres crimenes de Arsene Lupin Se acercó a la ventana. Afuera vio llegar a tres hombres viniendo del otro extremo del jardÃn.
Por la ventana de la habitación vecina, que daba a la calle, vio a otros dos hombres en el exterior.
Inmediatamente pensó en Diosdado, el Mofletudo y, sobre todo, en Luis Malreich, que debÃa estar rondando por aquellos lugares.
–¡Diablos! – murmuró-. Empiezo a creer que estoy perdido.