Los tres crimenes de Arsene Lupin
Los tres crimenes de Arsene Lupin –Perdóneme, pero me han venido a avisar de parte del comisario de Auteuil. Y no me parece… ¿A quién tengo el honor de hablar?
–A la persona que le está haciendo el espléndido regalo de siete apaches de la más estupenda calidad.
–De todos modos, yo quisiera saber…
–¿Mi nombre?
–Arsenio Lupin.
Le dio rápidamente una patada en una pierna a su interlocutor, echó a correr hasta la calle Rivoli, saltó dentro de un coche que pasaba y se hizo conducir a la puerta de Ternes.
Las casas en la carretera de la Revolución estaban cercanas y se dirigió a pie hacia el número 3.