Los tres crimenes de Arsene Lupin
Los tres crimenes de Arsene Lupin En unas semanas suprimió todas las pruebas que algún día pudieran comprometerle, todas las huellas que hubieran podido llevar hasta él. Entregó a cada uno de sus antiguos compañeros una suma de dinero suficiente para ponerlos al abrigo de la necesidad, y les dijo adiós a todos, anunciándoles que partía para América del Sur.
Una mañana, después de una noche de reflexionar y meditar minuciosamente, y de realizar un estudio profundo de la situación, se dijo:
«Se acabó. Ya no hay nada que temer. El viejo Lupin ha muerto. Paso al nuevo.»