Los tres crimenes de Arsene Lupin
Los tres crimenes de Arsene Lupin –Por el momento, no hay nada que hacer… De todos modos, eso no corre prisa… Estoy descansando.
Al llegar abajo se reunió a los guardias municipales, que rodearon el coche celular.
–Regresamos a casa, hijos mÃos -exclamó Lupin-, y aprisa. Tengo cita conmigo mismo, exactamente a las dos.
El viaje se realizó sin incidentes.
De vuelta en su celda, Lupin escribió una larga carta con instrucciones detalladas a los hermanos Doudeville, y después otras dos cartas. Una de ellas era para Genoveva, y decÃa:
«Genoveva: Ya sabes ahora quién soy, y comprenderás por qué te he ocultado el nombre de aquel que, por dos veces, te llevó cuando eras pequeñita en sus brazos.