Los tres crimenes de Arsene Lupin
Los tres crimenes de Arsene Lupin –Escucha: Dolores ya no está aquÃ… SÃ, un viaje urgente… Emprendió viaje esta noche en mi auto… Yo me marcho también… Guarda silencio. Ni una palabra… Un segundo perdido será irreparable. En cuanto a ti, despedirás a todos los criados sin darles explicaciones. Aquà está el dinero. De aquà a media hora es preciso que el castillo esté vacÃo. Y que nadie entre aquà hasta mi regreso… Ni tú tampoco, ¿entiendes…? Te prohibo entrar… Ya te explicaré todo… Se trata de graves razones. Toma, llévate la llave… Me esperarás en la aldea…
Y de nuevo salió corriendo.
Diez minutos después llegó a donde le esperaba Octavio.
Saltó dentro del coche.
–¡A ParÃs! – ordenó.