Los tres crimenes de Arsene Lupin
Los tres crimenes de Arsene Lupin –No, nada de palabras, usted no puede detenerme… SerÃa perderse usted mismo y comprometer al emperador… No… No se trata de eso. He aquà de lo que se trata. Malreich es inocente. He descubierto al verdadero culpable… Es Dolores Kesselbach. Ha muerto… Su cadáver se encuentra allá. Tengo pruebas irrefutables. No hay duda posible. Es ella…
Se interrumpió. Valenglay parecÃa no comprender.
–Pero veamos, señor presidente, es preciso salvar a Malreich… Piense usted… Un error judicial… La cabeza de un inocente que cae… Dé usted sus órdenes… Que se haga una información suplementaria… ¿Qué sé yo?… Pero rápido, el tiempo apremia.
Valenglay le miró con atención y luego, acercándose a una mesa, tomó un diario que le tendió a Lupin, señalándole con el dedo una información.
Lupin miró con avidez el tÃtulo y leyó:
La ejecución del monstruo.
Esta mañana, Luis de Malreich fue ejecutado…