Los tres crimenes de Arsene Lupin
Los tres crimenes de Arsene Lupin –Abra.
–Y la suerte de Europa, que nosotros estamos discutiendo, ¿qué hace usted con ella?
Se volvió hacia el anciano y añadió: -De modo que tú no pudiste entrar en el castillo.
–No.
–Pero tú estás persuadido de que los famosos documentos están ocultos allÃ.
–¡Caramba!, ¿no le he dado a usted ya todas las pruebas? ¿No está convencido?
–SÃ, sà -murmuró Lupin-. Es allà donde están ocultos… No hay duda de ello… Es allà donde están ocultos.