Los tres crimenes de Arsene Lupin
Los tres crimenes de Arsene Lupin –Sólo a él. Pero, por prudencia, a pesar de que le enseñé la hoja con los signos y las letras, asà como la lista de que le he hablado a usted, guardé esos documentos. Los acontecimientos han demostrado que yo tenÃa razón.
–¿Y esos documentos los tienes tú?
–SÃ.
–¿Y están guardados en lugar seguro?
–Por completo.
–¿En ParÃs?
–No.
–Tanto mejor. No olvides que tu vida está en peligro y que te persiguen.
–Ya lo sé. Al menor paso en falso, estoy perdido.