Los tres crimenes de Arsene Lupin
Los tres crimenes de Arsene Lupin –Exactamente. Por tanto, toma precauciones, despista al enemigo, vete a buscar tus papeles y espera mis instrucciones. Este asunto ya lo tenemos en el bolsillo. De aquà a un mes, a más tardar, iremos a visitar juntos el castillo de Veldenz.
–¿Y si yo estoy en la cárcel?
–Haré que salgas de ella.
–¿Eso es posible?
–La mañana del mismo dÃa que yo salga. No, me equivoco, será en la misma tarde…, una hora después.
–Entonces, ¿usted tiene algún medio de hacerlo?
–SÃ, diez minutos después, no puede fallar. ¿No tienes más que decir?
–No.
–Entonces, voy a abrir.