ARADIA. Evangelio de las Brujas
ARADIA. Evangelio de las Brujas [Aquà tenemos una vez más la amena a la deidad, al igual que un esquimal u otro Shaman, que representa la forma primitiva más grosera de conjurar en la que se amenaza a los espÃritus. Una evidencia de esto también se encuentra entre católicos romanos groseros. Como cuándo S. Bruno, hace algún años, en un pueblo de Roma, no escuchó las oraciones de sus partidarios para la lluvia, ellos atascaron su imagen en el barro del rÃo, la cabeza hacia abajo. Inmediatamente comenzó a llover, y el santo fue restaurado con honor a su lugar en la iglesia..]
El encuentro de una piedra redonda, sea esta grande o pequeña, es una buena señal, pero nunca debe ser regalada, porque el receptor entonces obtendrá la buena suerte, y algún desastre acontecerá al donador.
Al encontrar una piedra redonda, levanta los ojos al cielo, y tira la piedra tres veces hacia lo alto (cogiendola cada vez), diciendo: EspÃritu de buen presagio,
Quién del arte viene para ayudarme,
Por seguro que tenia gran necesidad de ti.
EspÃritu del Duende Rojo,
Desde el momento en que vienes para ayudarme en mi necesidad,
Rezo para que no me abandones;
Te ruego entres ahora en esta piedra,
Asà en mi bolsillo puedo llevarte,
Y en cuanto tenga alguna necesidad,