ARADIA. Evangelio de las Brujas
ARADIA. Evangelio de las Brujas Y por la mañana, cuando todos los espíritus van A su reposo, antes de que tu regreses de nuevo a la piedra sagrada
la llevaras de nuevo a su hogar,
Y allí la dejaras dormida. ¡Por lo tanto, espíritu!
¡Te suplico hagas de esta piedra tu hogar!
y me obedezcas en todo cuanto te ordene.
Siempre en mi bolsillo estarás,
¡Y tú y yo no nos separaremos jamás!