ARADIA. Evangelio de las Brujas
ARADIA. Evangelio de las Brujas ¡Y a toda mi tierra, por siempre asà será!
Pero si mis vides padecen de algún mal horrible, Tomaré mi cuerno, y valientemente soplaré el vino en la bóveda de la medianoche, y haré
tal estruendo, un terrible y tremendo sonido Que tu, bondadosa Diana, aunque lejos,
por muy lejos que puedas estar, oirás mi llamada, Y abriendo la puerta o la ancha ventana,
te precipitaras sobre el viento veloz,
Y hallándome me salvarás - eso es, salvaras a mis vides, me ahorrarás una angustia horrible;
pues si perdiera mis vides seria mi ruina,
pero con tu ayuda, Diana, yo me salvaré.
Esta es una invocación tradicional muy interesante, y probablemente muy antigua de una gran evidencia intrÃnseca muy llamativa. Ya que ello en primer lugar es dedicado a un tema que ha recibido poca atención - la conexión de Diana como la luna con Bacchus, aunque en el Dizionario Storico Mitológico magnÃfico, por Pozzoli y otros, expresamente es afirmado que en Grecia su adoración fue asociada a la de Bacchus, de Esculapius y de Apolo. El puente de conexión es el cuerno. En una medalla de Alexander Severus, Diana de Ephesus lleva el cuerno de la abundancia.