ARADIA. Evangelio de las Brujas
ARADIA. Evangelio de las Brujas Pero Tana, que era MUCHO MAS poderosa que la bruja, aunque no podía romper el hechizo por el que le obligaba a dormir, tomó de él todo su dolor (supo de él en sueños), y abrazándolo, ella cantó este contra hechizo.
¡Endamone, Endamone, Endamone!
Por el amor que siento por ti, y que
sentiré hasta mi muerte,
Tres cruces en la cama hago,
Y luego tres castañas de caballo salvaje tomo, En esta cama las herramientas escondo,
Y luego abro la amplia ventana,
para que la luna llena puede lanzar su luz
brillante y alegre sobre el amor,
Y entonces le rezo allá en lo alto
para que conceda a nuestro amor un éxtasis salvaje, Y lance su fuego en nuestros corazones,
para que nunca puedan separarse;
¡Y una cosa más quiero pedirte!
Si de mi enamorado está,
Y en mi ayuda su amor ha dedicado,
A su llamada acudiré veloz.