ARADIA. Evangelio de las Brujas
ARADIA. Evangelio de las Brujas Cuándo Rorasa se despertó por la mañana, ella se encontraba en otra casa, dónde todo era mucho mas bonito, y una hermosa doncella la dirigió a otra habitación, donde fue vestida con un lujoso vestido de bodas de seda blanca y diamantes, era su traje de novia de verdad. Entonces aparecieron diez señoritas, todas espléndidamente vestidas, y con ellas muchas personas distinguidas con las que ella fue a la iglesia en su carruaje. Y todas las calles se llenaron de música y de gente que llevaba flores.
Entonces ella encuentra al novio y se casa conforme a los deseos de su corazón, diez veces más grandemente de lo que habÃa soñado jamás.
Después de la ceremonia, tuvo lugar allà un banquete en el que toda la nobleza de Cettardo estaba presente, y, además, el pueblo entero, ricos y pobres, fueron invitados.
Cuándo finalizó la boda, las madrinas le hicieron cada una un regalo magnÃfico – una le dio diamantes, otra un pergamino en oro, después pidieron permiso para ir a la sacristÃa y allà tranquilos durante unas horas, hasta que el sacerdote mandó a su monaguillo a preguntar si necesitaban algo. Pero lo que más asombró a la juventud fue al contemplar las diez imágenes talladas en madera y terracota junto a Diana de pie sobre la luna, enormemente adornada y de un valor inmenso, con la semejanza de las diez damas de honor.