ARADIA. Evangelio de las Brujas
ARADIA. Evangelio de las Brujas La siguiente historia, que apareció originalmente en las Leyendas de Florencia, relatada a mí por la gente, no pertenece propiamente al Evangelio de las Brujas, aunque no es estrictamente conforme a ello; no podía ser omitido ya que se trata del mismo sujeto. En la que Diana aparece simplemente como la diosa lunar de la castidad, no como una bruja. Me lo entregaron como Fana pero mi informador me dijo que bien podía ser Tana; aunque no estaba seguro. Ya que Tana aparece en otra historia, y el sujeto es ciertamente Diana, apenas puede haber una duda sobre esto.
Tana era una chica muy hermosa, pero extremadamente pobre, tan modesta y pura como hermosa y humilde. Ella fue de un lado a otro, trabajando y cultivando la tierra en la granja y llevando una vida honesta.
Había un campesino joven, un muchacho muy feo, bestial, y bruto, que estaba profundamente enamorado de ella, pero ella, no siendo el joven de su agrado, rechazaba todas sus insinuaciones.
Pero una noche, cuando ella regresaba sola de la finca donde trabajaba a su hogar, el joven que se había escondido en un matorral, saltó sobre ella gritando, "No puedes escapar, ahora serás mía”
Al ver que nadie la podía ayudar, solo la luna llena contemplándola desde el cielo, Tana desesperada se arrodilla y llorando dice:
