ARADIA. Evangelio de las Brujas
ARADIA. Evangelio de las Brujas ¡Y Virgil contestó, "Entre los dioses y los espÃritus del los tiempos antiguos
– Asà nos sean favorables alguna vez! Entre ellos habÃa una mujer que era la más astuta y bellaca de todos ellos. La llamaron Laverna. Era ladrona, y muy poco conocida entre las otras deidades, que eran honestas y solemnes, ella raramente estaba en cielo o en el paÃs de las hadas.
"Casi siempre estaba en la tierra, entre ladrones, y carteristas, y alcahuetas -
vivió en la oscuridad.
"Una vez aconteció que ella se dirigió a un mortal, un gran sacerdote, en la apariencia de una hermosa y majestuosa sacerdotisa de alguna diosa, y le dijo: -
“Tienes una propiedad que deseo comprar. Donde deseo construir un templo a nuestro Dios. Te juro sobre mi cuerpo que te pagaré dentro de un año'
"Por lo que el sacerdote le vendió la propiedad.
"Y rápidamente Laverna vendido todo cuanto en la propiedad habÃa, todas las cosechas, el grano, el ganado, la madera, y las aves caseras. Allà no quedó nada de valor.
"Pero en el dÃa fijado para el pago Laverna no apareció. ¡La ambulante diosa estaba muy lejos, y habÃa dejado a su acreedor en la estacada!