ARADIA. Evangelio de las Brujas
ARADIA. Evangelio de las Brujas Ya que he sufrido mucho tiempo con el deseo de conocer mi futuro y lo que en mi destino esta por venir, Si lo bueno o malo prevalecerá en él.
¡Agua y el sol, sed favorables a mÃ!
Aquà sigue el Conjuro de CaÃn.
Te conjuro, OH! CaÃn, cuando tú no puedes
Tener el descanso y la paz hasta que seas liberado del sol donde estas prisionero del arte, mientras debes ir golpeando tus manos y corriendo rápidamente Te invoco para que me permitas saber mà destino;
¡Y que el mal cambie su curso para mÃ!
Si me concedes esta gracia, yo lo veré claro en el agua y en el esplendor del sol;
Y tu, OH! CaÃn, dirás de palabra
todo lo que en mi destino deberá ser.
Y si no concedes mi deseo,
¡Que no puedas tu conocer la paz y la dicha!
A continuación seguirá el Conjuro de Diana.
Harás bizcochos o galletas para comer, con vino, sal, y miel, le darás forma de medialuna o astado, y los pondrás a hornear, mientras dirás: No cuezo al horno el pan, ni con ello la sal, Tampoco cocino la miel con el vino;
Cuezo al horno el cuerpo y la sangre y el alma, El alma de la gran Diana, que no
conozca el descanso ni la paz, y sienta
el cruel sufrimiento hasta que otorgue lo