Poesia
Poesia y precia la bajeza de la tierra,
y no gime y suspira,
y rompe lo que encierra
el alma, y d’estos bienes la destierra?
Pero el planteamiento de la elegía es exactamente el contrario, ya que son los contentos, personificados, los que se ven alejados del poeta. El resultado es el mismo, el de una esencial incompatibilidad entre el alma y la alegría, pero la representación imaginativa de esa lejanía insalvable es diferente en uno y otro caso. Paradójicamente, los desterrados son aquí los más afortunados, porque se alejan de un lugar de viento y torbellinos, donde no llega nunca la primavera.