Poesia
Poesia por la mesma medida
135 con que ya España fue de ti medida.
Como león hambriento,
sigue, teñida en sangre espada y mano,
de más sangre sediento,
al Moro que huye en vano;
140 de muertos queda lleno el monte, el llano.
¡Oh gloria!, ¡oh gran prez nuestra!
¡Escudo fiel! ¡Oh celestial guerrero!
Vencido ya se muestra
el Africano fiero
145 por ti, tan orgulloso de primero[285].
Por ti, del vituperio;
por ti, de la afrentosa servidumbre
y triste cautiverio
libres, en clara lumbre
150 y de la gloria estamos en la cumbre.
Siempre venció tu espada,
o fuese de tu mano poderosa,
o fuese meneada
de aquella generosa
155 que sigue tu milicia religiosa[286].
Las enemigas haces
no sufren de tu nombre el apellido[287];
con sólo aquesto haces
que el Español oído
160 sea, y de un polo a otro tan temido.