Poesia
Poesia en tabla de diamante está esculpida[283];
del Godo la potencia
por el suelo caída,
110 España en breve tiempo es destruida.
¿Cuál río caudaloso,
que los opuestos muelles ha rompido
con sonido espantoso,
por los campos tendido
115 tan presto y tan feroz jamás se vido?
Mas cese el triste llanto;
recobre el Español su bravo pecho,
que ya el Apóstol santo,
un otro Marte hecho,
120 del cielo viene a dalle su derecho.
Vesle de limpio acero
cercado[284], y con espada relumbrante;
como rayo ligero,
cuanto le va delante
125 destroza y desbarata en un instante.
De grave espanto herido,
los rayos de su vista no sostiene
el Moro descreído;
por valiente se tiene
130 cualquier que para huir ánimo tiene.
¡Huye, si puedes tanto!
¡Huye! Mas por demás, que no hay huida;
bebe dolor y llanto