Poesia
Poesia mil olas a porfía
hunden en el abismo un desarmado
leño de vela y remo[293], que sin tiento
el húmedo elemento
85 corre; la noche carga, el aire truena;
ya por el cielo va, ya el suelo toca;
gime la rota antena:
socorre antes que embista en dura roca.
Virgen no enficionada
90 por la común mancilla y mal primero
que al humano linaje contamina,
bien sabes que en ti espero,
dende mi tierna edad; y si malvada
fuerza, que me venció, ha hecho indina
95 de tu guarda divina
mi vida pecadora, tu clemencia
tanto mostrará más su bien crecido
cuanto es más la dolencia,
y yo merezco menos ser valido.
100 Virgen, el dolor fiero
añuda ya la lengua, y no consiente
que publique la voz cuanto desea;
mas oye tú al doliente
ánimo, que contino a ti vocea.