El Misterio del cuarto amarillo
El Misterio del cuarto amarillo Lo que nadie habÃa podido descubrir lo encontró el joven Joseph Rouletabille, de dieciocho años, entonces pequeño reportero de un gran periódico. Pero cuando en la sala de audiencias dio la clave de todo el caso, no dijo toda la verdad. Sólo dio a conocer lo imprescindible «para explicar lo inexplicable» y para absolver a un inocente. Hoy han desaparecido las razones que tenÃa para callar. Es más, mi amigo «debe» hablar. Asà pues, van ustedes a saberlo todo. Y sin más preámbulo, voy a plantear ante sus ojos el problema del «Cuarto Amarillo» tal como lo fue a los ojos del mundo entero al dÃa siguiente del drama del castillo del Glandier.
El 25 de octubre de 1892 aparecÃa la nota siguiente de última hora en Le Temps:
Un horrible crimen se acaba de cometer en el Glandier, a orilla del bosque de Santa Genoveva, por encima de Epinay-sur-Orge, en casa del profesor Stangerson. Anoche, mientras el dueño trabajaba en su laboratorio, intentaron asesinar a la señorita Stangerson, que descansaba en una habitación contigua a dicho laboratorio. Los médicos no responden de la vida de la señorita Stangerson.
