La maquina de asesinar

La maquina de asesinar

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Además, un redactor de La Época había tenido ya tiempo de ir a Pontoise a entrevistarse con Flottard, quien le contó que su llamante cuchillo de Chatelíerault había entrado en el maniquí viviente como en una piel de tambor; otro redactor había encontrado el garaje donde se detuviera el muñeco sangriento; otro redactor más importante había ido hasta Corbilléres, visitado el pabellón y hablado con la señora Muelle, la de «El Árbol Verde», que no estaba al comento de nada, y a la cual reveló que su cliente era ni más ni menos que un autómata asesino que había heredado el cerebro de Benito Masson, lo que hizo reír a la buena señora, la cual, como ya sabemos, reía por todo desde que murió su marido.

A las diez, una nueva edición especial publicaba una conversación con Bautista, el empleado del anfiteatro que trabajaba para Jaime Cotentin… Bautista no tenía ningún inconveniente en declarar que había llevado la cabeza de Benito Masson a la calle del Santísimo Sacramento…

Todos aquellos hechos, por asombrosos que fueran, concordaban de tal manera, que acabaron con las risas. Y la prensa apretó las clavijas… Fue una orgía de papel, de ediciones cada vez más especiales, con títulos que daban vértigo, tales como éste: ¡Cuidado con la máquina de asesinar el mundo!


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker