La maquina de asesinar
La maquina de asesinar —¿Es también la conclusión de estos caballeros?
Todos inclinaron la cabeza…
El periodista dio las gracias al célebre cirujano y se dirigió hacia la puerta, acompañado del doctor Pasquette.
El periodista le insinuó:
—Usted no ha dicho nada. ¿Qué piensa, con entera franqueza?
—Con entera franqueza, pienso que esto tiene mucha gracia —contestó el doctor Pasquette.
—¿No croe usted en la posibilidad de ello?
—Lo creo posible… Pero permÃtame que le diga con entera franqueza que tiene mucha gracia.
—¡Es algo espantoso! —exclamó el periodista.
—Estamos de acuerdo: es algo espantosamente gracioso…