La maquina de asesinar
La maquina de asesinar —¿Te parecÃa evidente que él no la habÃa asesinado?
—Distingamos… Me parecÃa evidente que aquello no demostraba que Benito Masson fuera el asesino de Annie… Cuando se razona, Cristina, «hay que saber distinguir»… Pero las mujeres no suelen poner su distinción en los razonamientos… Y no es que me queje, ni me quejaré mientras no me siente en el banquillo de los acusados…
—¡Qué cruel eres, Jaime!…
—¡Nada de eso!… ¡Tomo mis precauciones!…
—Nunca creà que un constipado pudiera cambiar asà a un hombre… Pero te perdono, porque me hago cargo…
Jaime suspiró cansinamente:
—Espero lo referente al cadáver de Annie… ¿Es interesante?