La maquina de asesinar
La maquina de asesinar —He aquà lo que me dijo… Un dÃa que Benito volvÃa a su casa, la corriente del estanque llevó el cadáver casi delante de su puerta… El encuadernador, que ignoraba que Violette hubiera sido asesinado, temió en gran manera que el guardabosque descubriera el cuerpo sin vida de Annie… ¿Acaso su enemigo no andaba siempre al acecho por allÃ? Además, Benito estaba al corriente de los malvados rumores que corrÃan por Corbilléres. Annie, no solamente pasarÃa por ser su vÃctima, sino que serÃa la prueba de que las mujeres que le habÃan precedido en casa de Benito Masson también habÃan sido vÃctimas de éste…
Dado el desconcierto de su espÃritu, y obedeciendo a un primer instinto de defensa personal, se inclinó, se apoderó del cadáver, y como estaba a unos cuantos pasos de su casa, lo entró allÃ, lo dejó en el suelo, cerró la puerta y se puso a reflexionar… Quizá entonces comprendió que lo hecho era lo más peligroso de todo. Pero no puede menos de reconocerse que su actitud era perfectamente explicable.