La extrana historia Dr. Bonhomet
La extrana historia Dr. Bonhomet —En fin, ¿no negaréis, espero, que nos ha creado un Dios?
—Poned atención: ¿Dios?… Misterio; ¿la CreaÂción?… Otro misterio. Decir que Dios nos ha creaÂdo, es por lo tanto afirmar sin más que procedeÂmos del Misterio; punto en el cual estamos perÂfectamente de acuerdo, ya que se trata de aclarar precisamente ese misterio (o, para hablar de un modo más exacto, este problema) y sólo conseÂguÃs hacerlo más oscuro personificándolo. Ahora bien, todo problema supone una solución. No esÂtarÃa yo lejos de creer que hoy dÃa es posible la solución.
—¡¡¡Posible!!! ¡Cielos!… —exclamé yo juntanÂdo las manos—; ¿con nuestro pobre y limitado espÃritu?
—¿Limitado a qué? —preguntó Claire con una dulce voz—. ¿Podéis pensar un lÃmite preciso, cuando todos están constituidos por un más allá?
Una pregunta asÃ, procedente de la boca de una mujer, era como para alarmar a personas más hipócritas que yo. Me sentà ruborizar hasta el blanco de los ojos.