La extrana historia Dr. Bonhomet
La extrana historia Dr. Bonhomet Al señor Emile Pierre
Los periódicos franceses han divulgado, como siempre, a la ligera, la noticia (afortunadamente desmentida hoy) de la súbita muerte de nuestro ilustre amigo, el doctor Bonhomet, cuyas tesis recientes, especialmente las tituladas: Sobre la influencia de la cantárida en el clero de Chandernagor y Sobre la rehabilitación de San Vicente de Paul y, sobre todo, Sobre la laicización del Soberano PontÃfice, han suscitado en el curso del último semestre tan escandalosas polémicas.
Estos son los hechos, reducidos a sus justas proporciones.
Aunque habÃan transcurrido más de veinte años desde el espantoso sobrecogimiento que la señora Lenoir le habÃa causado «con sus ojos de infinito después de la muerte», esta alucinación, sobre cuya exacta naturaleza casi no podemos pronunÂciarnos, habÃa aumentado hasta el punto de la hipocondrÃa la intensidad de la neurosis orgánica del doctor.
Los ataques de angustia se habÃan vuelto cróÂnicos. Tanto revolvió con sus dolencias en la FaÂcultad de ParÃs, que una de nuestras eminencias, para deshacerse de sus instancias, le habÃa aconÂsejado la «leche humana» como paliativo, si no como sedante incluso.