La extrana historia Dr. Bonhomet
La extrana historia Dr. Bonhomet »¿Cómo pueden producirse aún fenómenos tan melodramáticos en medio de nuestras regulares y constitucioñales civilizaciones? ¡Es algo que subleva al Sentido Común! Estos cataclismos, que hoy día no tienen razón de ser, cuyo tiempo ha pasado, ¿son consecuentes con algo? ¡No! Sencillamente, chocan con todas las ideas admitidas y habría que exigir una pronta represión. ¡Qué es esto! ¿En nuestro siglo de las luces, seis mil personas, honorables en su mayoría, no pueden tomar el frasco inocentemente sin verse expuestas a que una inesperada trepidación del suelo les aplaste de improviso?… Encuentro en todo esto como un vago tufo de oscurantismo.
»¿Cómo someter estas sacudidas al freno de una sabia reglamentación? ¿Amordazarlas, por decirlo así, clasificándolas en un régimen ingeniosamente administrativo?… No valen tergiversaciones: es preciso conseguirlo.
»Si no la Ciencia, que lo es todo, absolutamente todo, acabaría por parecer sólo una engañifa —asimilándonos, en consecuencia, a juguetes de la mecánica celeste—, lo cual es inadmisible.