La extrana historia Dr. Bonhomet
La extrana historia Dr. Bonhomet Para poner fin a los perniciosos pensamientos que comenzaban a acudir a mi espíritu, me levanté con sobresalto, bebí la absenta de un trago; luego, volviendo los pasos al ventorrillo, me puse a trepar con paso vivo por el camino de las afueras marítimas donde habitaban los esposos Lenoir, camino casi perdido y desierto a esa hora del día.
El sol quemaba: me detenía de vez en cuando para enjugar mi frente y para echar un vistazo inquieto a mi alrededor.