Antes de Adán

Antes de Adán

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Hasta ahí y no más allá llegamos en los medios de transporte durante mi vida en la Horda. A nadie se le ocurrió tejer una cesta con mimbre o juncos. A veces ataban con varitas flexibles y con enredaderas los manojos de helechos y ramas que se traían a las cuevas para acostarse sobre ellos. Acaso al cabo de diez o veinte generaciones llegaríamos a inventar el tejido de las cestas. Y después vendría otra cosa indudablemente: si se tejían mimbres para hacer cestos, el paso próximo sería el tejido de la tela. Seguiría a esto el vestido, y al cubrir nuestra desnudez, nacería el pudor.

Así se iba avanzando en el Mundo prehistórico. Pero nosotros estábamos empezando el camino y no podíamos ir muy lejos en una generación. No teníamos flechas, desconocíamos el fuego y estábamos en los rudos comienzos del lenguaje. Tan lejana estaba aún la invención de la escritura, que me siento anonadado al pensarlo.

Sin embargo, estuve a punto de hacer un gran descubrimiento, que se hubiera realizado a no ser por la glotonería e Oreja Caída. Se demuestra, además, con esto cuán casual era en aquellos días nuestro desarrollo. El caso es que estuvo en un tris que no descubriera yo la domesticación del perro, cosa que los Hombres del Fuego no habían conseguido todavía, pues sé por observación directa que no tenían perros. Pero relatemos cómo la glotonería de Oreja Caída detuvo, acaso por muchas generaciones, nuestro progreso social.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker