Aurora esplendida
Aurora esplendida Al llegar un buque lo visitaban los agentes de la Unión, haciendo desembarcar a su tripulación, y con los marineros desembarcaron los fogoneros, maquinistas, cocineros y camareros. El número de navíos amarrados aumentaba por días.
Era imposible formar tripulaciones de esquiroles, porque los de la Unión eran hombres aguerridos y el faltar a sus mandatos equivalía a la muerte.
Esta fase de la huelga se extendió por toda la costa del Pacifico, hasta que los puertos se llenaron de barcos y el transporte marítimo se suspendió del todo.
Las dos compañías navieras objeto de los ataques de Daylight se vieron atadas de pies y manos.
El costo de combatir la huelga era enorme y no tenían ingreso alguno, mientras que la situación iba de mal en peor, hasta que el grito de ¡paz a cualquier preciol fué el predominante.
Pero Daylight no quiso la paz, y él y los suyos siguieron jugando su mano hasta juzgar suficiente la ganancia, permitiendo entonces a un continente reanudar su vida comercial.