Aurora esplendida
Aurora esplendida El camino terminaba frente a una diminuta alquerÃa que se hallaba rodeada de graneros, cobertizos y pajares. Más allá el chaparral cerraba el pasoSe encontró con una mujer ya entrada en años que apilaba estiércol en el corral. -¡Hola, abuela! -dijole por todo saludo,-¡no hay hombres por aquà para ayudarla?
La vieja se apoyó en la horquilla, atusóse el cabello y le dirigió una mirada sonriente. Sus manos eran hombrunas, endurecidas por la labor, sarmentosas y huesudas. Sus pies, sin medias, calzaban zapatos de hombre. -¡Ni tampoco tengo miedo!-contestó.-¡De dónde viene usted1 ¿Desea descansar y beber un trago de vino?
Acto seguido le conducÃa al mayor de los edificios, en el que Daylight percibió una prensa de uva y todo el material necesario para la vinificación. Según explicó, estaba demasiado lejos de las bodegas del valle, y tenÃan que hacérselo todo ellas mismasLas mujeres a que se referÃa eran su hija y ella. Antes de morir el nieto, la vida les habÃa sido más fácil; pero fué a pelear contra los salvajes en Filipinas y habÃa muerto en un combate.