Aurora esplendida
Aurora esplendida En cambio, las amistades de Daylight eran individuos a quienes gustaba la bebida y las juergas. Al cesar las excursiones con Dede, volvió a esa clase de diversiones. El coctel volvió a ocupar el lugar preferente. El auto rojo de enorme potencia hizo más frecuentes apariciones, en tanto que para ejercitar a "Bob" alquilaba un nuevo mozo de cuadra- En sus primeros tiempos en San Francisco, habÃa tenido intervalos de descanso entre las diversas empresas que acometÃa, pero actualmente la que tenÃa entre manos era de tal magnitud, que no le permitÃa ni un momento de reposo.
No era cosa de un mes, ni de dos; era tan compleja que continuamente surgÃan ramificaciones inesperadas y complicaciones que desentrañar. Cada dÃa traÃa un nuevo problema, y cuando lo habÃa resuelto tomaba el auto, suspirando satisfecho, pensando en el Martini doble.
Rara vez se embriagaba. Su naturaleza era demasiado fuerte para ello, pero esa misma virtud le conventÃa en bebedor peligroso y deliberado que consumÃa una cantidad de alcohol mayor que el bebedor irregular y violento.
En seis semanas, salvo en el despacho, no habÃa visto ni una sola vez a Dede, habiéndose propuesto no hacer nada por verla; pero al séptimo domingo su ansia le venció.