Aurora esplendida
Aurora esplendida - Sigo sin entenderla-confesó Daylight.-Su sentido común pide que me arruine.
Mujercita adorable, cada dÃa la quiero más. Tiene usted que ser mÃa. Eso es claro, franco y comprensible. ¿Quiere usted casarse conmigo?
Ella movió lentamente la cabeza, y al hablar, su voz acusaba su cólera, una cólera triste, que Daylight comprendió motivaba él. -Déjeme, pues, explicarle - dijo. - Usted es sincero y leal. ¿Quiere que yo también lo sea? ¿Quiere que le diga cosas que le herirán? ¿Que le haga confesiones que debieran avergonzarme? ¿Que me comporte de forma que muchos hombres calificarÃan impropia de una mujer?
El brazo que la rodeaba la ciñó aún más, como tratando de animarla.