Aurora esplendida
Aurora esplendida 118
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- SÃ, pero no habrÃa oficina, ni gente con quien conferenciar, y todo eso es imposible… y sà queremos evitar una buena moja dura, tendremos que emprender la marcha…
Era el momento en que, al comenzar el regreso, Daylight hu. hiera podido besarla; pero estaba tan preocupado con los nuevos pensamientos que le embargaban, que no se le ocurrió aprovechar la situación.
Se limitó a cogerla del brazo, ayudándola a sortear los obstáculos del camino.
- Es una comarca estupenda Glen Ellen-dijo- ¡Cuánto me gustarÃa que la viera!
En los lÃmites del arbolado sugirió la conveniencia de separarse. -Es su vecindarioexplicó-y podrÃa dar que hablar a la gente. Pero ella insistió en que la acompañase hasta su casa.
- No puedo decirle que entre…-musitó tendiéndole la mano. El viento soplaba con violencia, pero la lluvia no se habÃa desencadenado aún.
