Aurora esplendida
Aurora esplendida 136
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encontrara en las magnas empresas cuando era una potencia y conmovía a medio continente por la sola imposición de su voluntad.
Arriesgar su vida o al menos algún miembro, domar y vencer un potro salvaje para ponerlo al servicio del hombre, no era para él una obra menos importante. Y esta nueva mesa en la que jugaba su juego estaba limpia- En ella no había mentira, ni engaso, ni hipocresíaEl otro juego estaba hecho para la decadencia y la muerte, mien tras que este otro garantizaba la fuerza pura y la vida.
Y así era feliz, con Dede h su lado, observando la marcha de los días y las estaciones desde su casita de campo colgada como un nido al borde del cañón; cabalgando en una mañana intensamente fría o bajo los ardientes rayos del sol de estío, albergándose en el gran aposento donde ardían los troncos colocados en la chimenea construida con sus propias manos, mientras afuera el mundo se estremecía y luchaba en la tormenta movida por un huracán.
