Aurora esplendida
Aurora esplendida 16
16
- Sin duda lo haré. Vine por vez primera, cruzando el Chil coot, en el ochenta y tres.
Atravesé el Paso en plena ventisca, con una camisa hecha jirones y una taza de harina por todo alimente. En Juneau conseguí equipo y provisiones para el invierno, y en pri- mavera crucé de nuevo el Paso. Una vez más el hambre me hizo salir de allí. En la primavera siguiente volví al Paso, y juré que no mo marcharía hasta no haber hecho fortuna. Aun no la he hecho, aquí estoy. Y no me marcho. Llevará el correo y regresaré, sin detenerme en Dyea ni una sola noche. Atravesaré el Chilcout en cuanto haya cambiado de perros y recogido el correo y las provisiones. Y de nuevo-lo juro por las puertas del infierno y por la cabezota del diablo que no me marcharé hasta que sea rico. Y os aseguro que no me contentaré con poca cosa. tendrá que ser una fortuna muy respetable. -¿Cuánto necesitas para considerarte rico?-preguntó Bettles desde el suelo; abrazaba amorosamente las piernas de Daylight. -Sí, cuánto? A qué llamas una fortuna?-gritaron otros. Daylight se detuvo a considerar la respuesta.
